Las demandas hechas por algunos integrantes del Cuerpo demuestran que el artículo 1 de la cartilla del guardia civil es contradictorio e incompleto como axioma que pretende ser. “EL HONOR ES LA PRINCIPAL DIVISA DEL GUARDIA CIVIL, UNA VEZ PERDIDO NO SE RECUPERA JAMÁS”, no es una proposición tan clara y evidente que no requiera demostración. Si recuperamos la dignidad, recuperamos el honor como cualidad moral, luego si el honor se recupera, es que se puede perder y viceversa.
Esta comprensión no es de ninguna manera espontánea, si no que se basaba en el “teorema de la incompletud de Gödel”, que establece que en todo sistema axiomático existen proposiciones sobre las que no vamos a poder demostrar si son ciertas o falsas. Un sistema de este tipo es consistente e incompleto pero si es inconsistente es completo.
Ejemplo de sistema axiomático inconsistente, por paradójico y completo, por falso:
“EL HONOR ES LA PRINCIPAL DIVISA DEL GUARDIA CIVIL, UNA VEZ PERDIDO NO SE RECUPERA JAMÁS”. ART 1.
-Proposición 1. “El honor es la principal divisa del guardia civil”.
El honor es una cualidad moral que distingue a aquellos que cumple con su deber con respecto al prójimo y a sí mismos. El cumplimiento moral no se puede identificar con cumplimiento legal, lo legal y lo moral pueden llevar caminos divergentes (véase la pena de muerte en los países que la practican, lapidar mujeres en virtud de la sharía musulmana), incluso puede haber guardias civiles que piensen que detener a determinados colectivos (inmigrantes, esposos denunciados por violencia de género etc), dejar de detener a otros (mujeres que pegan y maltratan a sus maridos, menores peligrosos etc) o incluso proponer para ciertas sanciones excesivamente onerosas (tráfico) choca con su idea de lo moral, no obstante cumplen con su obligación legal. ¿Pero están cumpliendo con esa cualidad moral impuesta respecto a sí mismos y su sistema de valores?. Parece que no. Más bien parece actuar en virtud de una deontología profesional que poco tiene que ver con el honor.
-Proposición 2. “Una vez perdido no se recupera jamás”.
El honor como cualidad moral se puede adquirir –al no ser que haya por ahí algún exaltado roussoniano que piense que nacemos honrados, con lo cual, no haría falta la educación ni se podría criticar al que no lo tuviese, porque sería una enfermedad congénita-, la cualidad que se adquiere se puede perder y lo que se pierde se puede encontrar. Hablando de cualidades, éstas pueden ser naturales o adquiridas, lo natural persiste pese al desfallecimiento y nunca se pierde (la dignidad como ser humano, por ejemplo), lo adquirido, como ya se dijo, puede permanecer, ir, venir, e incluso perderse para siempre. Hablando de maneras de ser, éstas pueden cambiar a peor o a mejor, si es a peor se está empobreciendo, se es a mejor se está perfeccionando o, si es el caso, restituyendo, como el honor. Por lo tanto, el honor se pierde como se recupera, el pundonor es otra cosa. Otro tema es que esa realidad nos guste más o menos. Esta proposición axiomática es contradictoria, por lo tanto, inconsistente y completa porque es falsa.
Yo diría que el respeto a la legalidad es la principal divisa del guardia civil, una vez perdida, nos disgustará y, en casi todos los casos, se le aplicará la legislación vigente para que no se vuelva a repetir.
Mantengamos las cosas en su sitio, dándole a la Guardia Civil la dimensión que tiene, no necesita ningún dogma para seguir siendo considerada como una Institución fundamental.
Une tulipe nommée Ayaan
Il y a 2 heures

